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domingo, 30 de enero de 2011 | By: Kizoku Nozomi

9º - Entrenar con Miko Shiba


Buenas tardes a todo el mundo.

Sí, este blog os va a seguir dando guerra ¿qué os pensáis? Esta faena tiene que terminarse lo lea mucha gente o no, jajaja.
Lo que no pensaba es que Chiisa se tomara a pecho eso de que no escribiera nada hasta que yo publicase el siguiente capítulo, jajajaja. También tendrás sus asuntos que tratar.

Tendréis que perdonarme. No imaginé tardar tanto. En ese aspecto debería ser más diplómatico, como un Grulla. Aunque estas navidades prácticamente no he podido aparecer por aquí de hecho.
De cualquier modo, os deseo feliz 2011 y espero traeros más a menudo los capítulos.

Ahora tengo el 9 y el 10. En breve tendré el 11. Ya os podéis poner al día, que no voy a parar, jajaja.

Me gustaría mucho que alguien del grupo le dedicara una entrada a lo que es 'La Mancha' y los 'Mahotsukai', ya que es un tema que toca mucho esta campaña. (sino, ya lo haría yo. xD)

Sin más que decir, espero que disfrutéis. ^^


En el episodio anterior:
Kentaro, Souji y Shion, tras salir de la curiosa mansión, se dirigieron a Kaeru Toshi donde aprovecharon para recuperar fuerzas a la vez que averiguan que Tsukiya se encargó de avisar a todos usando un Kami como mensajero.
Tan pronto se vieron dispuestos, marcharon veloces hacia Kosaten Shiro para recuperarla y zanjar el asunto con Akiko si veían la posibilidad.
Lograron hallarla junto a Tsukiya y empezó la batalla contra Akiko y sus esbirros. Souji logró tener un duelo contra ella del que salió victorioso mientras Kentaro y Shion batallaban con el resto incluyendo demonios que superaban los tres metros.
Gracias que la fortuna estaba de su parte lograron socorrerles samuráis Grullas, León y finalmente Fénix, liderados por Miko, que una vez finalizó todo, se llevó a Tsukiya mientras el resto celebraba haber recuperado de nuevo la ciudad.


La Aventura: Entrenar con Miko Shiba


Tras aquel arduo enfrentamiento, Kentaro, Souji y Shion decidieron seguir a Miko tal como ella les había sugerido.
Tardaron dos semanas largas hasta llegar a Kyuden Isawa (P9), Palacio del Clan del Fénix.
Todos fueron tratados. Shion era el que menos necesitaba pues no salió malparado. Souji le atendieron y mejoró notablemente.
Kentaro mejoraba bastante su estado físico, pero cada día a ciertas horas tenía que asistir a shugenjas especializados para romper el hechizo que Akiko le lanzó; ya que éste podía durar tres meses y la misión en la que se encontraba, no convenía temerle a los maho.
Tsukiya estaba recibiendo muchos cuidados, pero ninguno de nuestros tres protagonistas sabía sobre ella porque no les dejaron verla en ningún momento.

Pronto llegó el mes. Fue un período en el que ellos tres no cesaron de entrenar cada uno por su lado en cuanto se vieron recuperados de sus heridas.
Souji utilizaba todo lo que estaba en su mano como la katana y el arco, pero le ponía especial atención al arte del Iaijutsu. En sus ratos libres escribía una novela sobre lo que había pasado para que todos supieran la verdad.
Shion decidió practicar con el arco para tener más puntería y entrenar sus peludas patas para ser más sigiloso.
Kentaro se mostraba autista y entrenaba sacudiendo su zanbatô y dando puñetazos al primer árbol que veía.

Una mañana soleada como cualquiera de otras tantas que había pasado, ellos tres seguían con su rutina que ellos mismos se habían marcado.
Miko: ¿Qué es lo que te han hecho los árboles?
Kentaro se giró y vio a Miko Shiba en persona.
Kentaro: ………… (tenía la mirada perdida, se giró e ignorándola, volvió a pegar árboles)
Miko: Ya veo… ¿No te has sentido capaz de afrontar los peligros como era debido?
Kentaro: …… No soy un cobarde… Necesito poder… ¡¡¡NO SOY UN COBARDE!!! (cortó el árbol con su zanbatô)
Miko: No he dicho que seas cobarde. Cálmate ¿quieres? He venido a conversar, no a juzgarte…
Kentaro: …… (seguía con la mirada perdida)
Miko: Dime ¿qué pretendías? ¿Demostrar que eres alguien? ¿Proteger a alguien?
Kentaro: …… Quiero proteger a Tsukiya… Quiero demostrar a todos que no soy un cobarde. Mi padre… ¡¡¡mi padre era un gran guerrero!!! Esos… idiotas… (dio un puñetazo a otro árbol)
Miko: Ya veo… (enseguida captó las palabras de Kentaro) Aunque tu antepasado hubiera actuado de forma incorrecta por lo que fuera, no debes influenciarte por ello. Tú mismo has dicho que era un buen guerrero, y tú, a pesar de ser de primera escuela, has demostrado ser muy bueno. Convéncete de que eres valiente, no de que no eres cobarde. ¿Entiendes la diferencia?
Kentaro: …… Gracias… pero Tsukiya… ¡TSUKIYA! ¡¿Cómo está?!
Miko: Mejorando… Escucha ¿sabes para qué estamos los Shiba? ¿Los Yojimbo Shiba?
Kentaro: … ¿Shiba? (se rasca la cabeza) Lo desconozco, pero si sois yojimbo, supongo que trabajareis de guardaespaldas… ¿Por?
Miko: Mayormente estamos para proteger a los shugenja. Tsukiya la conocí hace tiempo y mostró unas cualidades… Después de un incidente me aferré a ella… Quise protegerla también… Pero no estoy aquí para hablar de nosotras. Tú, el señor Kakita y Shion… Alto y claro me da igual cuan apreciéis la compañía de Tsukiya, pero demostrasteis que fuisteis a ella a toda costa a pesar de todo y queríais auxiliarla… Sólo por eso y si de verdad pensáis que sois valientes, podría mostraros una pequeña técnica de la escuela Shiba.
Kentaro: … Sería un honor.
Miko: (sin cambiar su seria mirada, sonrió) Está bien. Recoge a tus dos amigos, campeón. El próximo que se quiera meter con un shugenja, probará la furia de la escuela Fénix. Nos vemos en el dojo.
Kentaro hizo una reverencia y enseguida fue en busca de sus dos amigos.

Dio con Shion en un pequeño descampado practicando el arco con otros.
Kentaro: Hey… Shion.
Shion: ¿Oh? (se gira) Vaya, señor Hida ¿cómo se siente?
Kentaro: … Mejor. Escucha. Me encontré con una guerrera, una amiga de Tsukiya. Me dijo que os reuniera, que nos iba a enseñar a usar una técnica de los Fénix… Busquemos a Souji y veamos de qué se trata. ¿Te parece?
Shion: ¿Una técnica de los Fénix? ¿Y seremos capaces de usarla? Interesante…
Kentaro: Necesitamos poder…
Shion: Vayamos a por el señor Kakita, entonces.

Souji se encontraba en uno de los jardines del palacio Isawa escribiendo la novela.
Shion: Hmmm… ¿Señor Kakita? (le dio un poco de reparo interrumpirle)
Kentaro: Hey… Souji…
Pero él estaba absorto en la novela.
Kentaro: … Souji…
A la vez que escribía su nombre, le pareció oírlo fuera de la escritura.
Shion: Disculpe, señor Kakita.
Souji: ¿Eh? (apartó la vista del pergamino) ¡Ah! Sois vosotros… Lo siento mucho. ^^UU ¿Qué queréis?
Kentaro: Vi a una… ¿shibojimbo? Una muchacha guerrera del clan del Fénix.
Souji: ¿Shibojimbo? ^^UUU ¿No será Yojimbo?
Kentaro: Shiba Yojimbo, sí, eso era.
Souji: Claro, los yojimbo del Fénix son los Shiba. ¿Y qué misterio tiene eso? ^^U
Kentaro: El caso es que me dijo que os llamara, que quería enseñarnos una técnica especial… No sé nada más, pero necesito más poder…
Shion: Suena interesante ¿verdad?
Souji: ¿¿Cómo?? ¿Pero por qué vino a ti a decirte eso? ¿No recuerdas su nombre? ^^U
Kentaro: Miko… La amiga de Tsukiya…
Souji: Miko Shiba… amiga de Tsukiya. ¿Entonces a qué esperamos? Vamos.
En cuanto guardó su equipo de escritura, caminaron animados hacia el dojo. Hacía tiempo que no se les veía así.
Al llegar no había nadie salvo Miko de espaldas a ellos.
Souji: ¿Señorita Miko Shiba?
Kentaro: … Hey.
Miko: (se gira y sonríe al verles) Vinisteis los tres, está bien, je. Entrad y sentaros; relajaos.
Se sentaron.
Miko: ¿Os ha dicho ya vuestro amigo en qué consistía esto?
Shion: Sí, algo nos ha contado.
Souji: Sólo que enseñarás una técnica. ^^U Pero no dijo porqué ni para qué…
Kentaro: Para tener más poder… Para defender a Tsukiya…
Miko: No os obsesionéis con el poder… Solo faltaría que por avaricia acabarais como otros practicando maho; para tener más poder… Vosotros tenéis un corazón mucho más noble que el de ellos. Sólo hace falta sacar a relucir todo lo que tenéis dentro.
Asintieron y escuchaban atentamente a esta experimentada guardaespaldas.
Miko: Intentad dejar vuestras mentes en blanco, no pensar en nada, ni en pasado ni en posibles futuros, nada. Estad aquí, en este momento. Es solo cuando vives el momento, eres ese momento, ese ahora y os sorprendería de cuan increíble podemos ser sólo con ello. La técnica bushi que tengo para vosotros se llama “Bailando con los Elementos”.
Souji: El momento…
Kentaro: O_O
Miko: ¿Sabéis qué significa lo que os he dicho? ¿Sabéis qué significa el nombre?
Kentaro: ¿Bailando con los Elemento? (se rascó la cabeza)
Shion: Hmmm… Vivir el momento y sentir lo que te rodea en ese momento.
Souji: Lo del momento sí lo entendí perfectamente. ^^ Siempre que sea estar en el momento para que la mente de uno no se distraiga con nada y esté más despierta y receptiva con todo lo que pasa alrededor. Sobre el nombre… ^^UUU
Miko: Exacto, buena explicación sobre el momento y la mente. El nombre de la técnica no es más como si hablaras de bailar junto a un shugenja o protegerle; los shugenja están en contacto con los elementos. Ellos nos pueden enseñar mucho sobre el aquí y ahora. Esta técnica bien llevada puede ayudarte a ser uno con el “todo” y quitarte toda la basura de la cabeza. Pero nosotros los yojimbo Shiba usamos este método principalmente para proteger.
Souji: Así que vamos a aprender a proteger…
Kentaro: Proteger… Vivir el momento… Ser uno con el todo… (sentía que le iba a estallar la cabeza)
Shion: Interesante…
Miko: Exacto, al fin y al cabo es el deber de los yojimbo; proteger. Ésta será una técnica que al ponerla en práctica para proteger a alguien, os hará más fuertes en combate cuerpo a cuerpo y será difícil que os alcancen incluso con hechizos; siempre y cuando se esté protegiendo a alguien. No es algo automático que sale al decidir proteger… Sino que al hacerlo saquéis de vuestro interior esa fuerza que daríais todo para que la otra persona no salga herida. Por lo general, especialmente los humanos, si quieren proteger con ahínco algo o alguien, la mayoría saca más fuerza o son capaces de hacer cosas que ni uno mismo se habría imaginado.
Souji: ¿Y cómo aprendemos esta técnica?
Miko: Quizás os cueste bastante a menos que guardéis dentro la persona que queréis proteger. Muchos podemos luchar por alguien pero no todos logran protegerlo del todo. Vosotros en ese momento tendréis que ser como un escudo, pero no os quedaréis para recibir golpes. Ya dije que seríais más fuertes y lucharíais. Pero bueno, si pensáis que podéis conseguirlo, levantad y dar un paso enfrente. De lo contrario tendréis que salir por esa puerta que habéis entrado.
Los tres se levantaron y dieron un paso enfrente sin dudarlo.
Miko: Bien, entonces empecemos.

La yojimbo les dio una lección de cómo ponerse en contacto con el “todo”, el momento.
Dejó a cada uno a un lado del dojo obligándoles a cerrar los ojos y no pensar en nada, para estar atentos en el aquí y ahora.
Miko caminaba por el dojo atenta a ellos tres.
Souji demostró ser un buen aprendiz, percibiendo a Shiba y un objeto que ella lanzó pero logró esquivar sin problema.
Kentaro sin embargo recibió un golpe por parte de Miko, cosa que desconcentró a Shion haciendo que su mente se llenara de cosas y acabara por recibir también.
Miko: Shion, aunque llegase a haber un terremoto, la mente debe estar limpia y saber actuar en todo momento.
Shion: Oh… mis disculpas.
Miko: Kentaro… Tú aún tienes demasiadas cosas en la cabeza… Si no aprendes así, tendremos que pasar a la práctica pero aviso que no tendré miramientos.
Kentaro: No quiero que los tengas. Necesito hacerme más fuerte.
Miko: Debéis desbloquearos de todo.
Ambos se centraron de nuevo pudiendo aprobar esa parte del entrenamiento exitosamente.
Miko: ¿Veis que cuando queréis, podéis? Recordad el estado en el que habéis permanecido aquí y ahora para llevarlo en el día a día en cualquier momento pase lo que pase. Este método, si lo usáis no sólo en batallas, sino en vuestra vida cotidiana, os podría ser útil para captar cosas que se os podría pasar por alto.
Kentaro y Souji se vieron aludidos.
Kentaro: Pero… ¿Y la técnica?
Miko: No seas impaciente o puede que te lleve a la derrota. No podéis ir al segundo piso sin pisar antes el primero. Ahora quiero que vayáis por palacio y la ciudad con la mente tan limpia como habéis tenido ahora. Os vigilaré de cerca. Si veo que sois conscientes de todo incluso de mí, mañana podremos practicar con la espada.
Hicieron una reverencia y salieron de allí.

Souji: Señor Hida… ¿Cómo se encuentra? ¿Y después de esta sesión?
Kentaro: … (miró su mano y la cerró con fuerza) Necesito fuerza para defender a los que me importan… Me siento… Confuso… Pero aprenderé la técnica.
Souji: Confuso… Quizás demasiadas cosas de golpe teniendo tanto ruido en la cabeza… Yo me siento más bien… aliviado…
Kentaro: (se giró mirándole) ¿Y eso? Después de lo de Akiko… Admiro tu valor, pero no me puedo quitar el rostro de Koji riendo de la cabeza y Tsukiya apaleada… Cerdos…
Souji: No sabría explicarlo… Yo también me sentí muy mal por aquello y no poder hacer nada por Tsukiya… Pero en esos momentos que he estado con la mente limpia… sentí como que ese pasado no cabía en el aquí y ahora, sentí por momentos más confianza en mí mismo viéndome capaz de hacer muchas otras cosas. Tampoco me agrada esa imagen de Tsukiya… Pero… de nada sirve pensar en ello…
Shion: Han pasado muchas cosas desde que nos encontramos en aquella taberna, hmmm.
Kentaro: La verdad es que sí.
Kyoya: No servirá de nada pensar en ello. (volvió a aparecer frente a ellos sin previo aviso)
Kentaro: ¡Tatsuma! ¿Qué haces aquí? Estamos en medio de territorio Fénix. ¡No puedes dejar que te descubran o te confundirán con un enemigo!
Kyoya: Si fuera enemigo y me vieran así ¿no sería obvio que no soy enemigo?
Kentaro: Pero ellos no te conocen como nosotros. Pero tus ropas… en fin… (mira a Souji)
Kyoya: ¿Es que llevar máscara es para pensar que soy enemigo? Qué poco cerebro tiene la gente…
Souji: Poco cerebro no. Quien esconde algo no es de buen pensar, es alguien que no muestra sinceridad ni se muestra tal como es. Por eso muchos no confían en los Escorpiones, supongo. Si tuvieras ropas escorpiones aún pasabas “desapercibido”, pero ni por esas.
Kyoya: Soy libre de ir como me plazca.
Souji: Hay libertades que no se pueden llevar con cierta gente que tiene sus costumbres, leyes y forma de pensar.
Kentaro: Así son estas tierras, amigo.
Kyoya: ¿Estas tierras? No dudan en tachar a todo Ninja que ven como si fueran la peor calaña sin tener en cuenta si son buenas o malas personas. En realidad nadie sabe de ellos ni cómo somos formados, nada. Y reíros vosotros de la ironía; somos tachados como lo peor de Rokugán, igual o peor que un maho u oni, pero dentro de los samuráis también ha habido muchos malhechores y vosotros mismos batalláis en guerras con vuestros “hermanos” y sin embargo nadie piensa mal al escuchar la palabra “samurai”.
Souji: Generalmente porque los ninjas que se han dejado ver, eran unos criminales. Al no ver ningún Ninja que contrarrestara este caso, se dio que todos son probablemente así. Pero vaya, supongo que nadie ha dado con alguien como tú, Kyoya Tatsuma; un curioso Ninja sin duda.
Kentaro: ¿Por qué no nos enseñas tu rostro? Me gusta conocer las caras de mis camaradas.
Kyoya: A nadie le interesa cómo o cuales son mis objetivos, al igual que mi pasado. Soy así desde que nací y fui criado así.
Kentaro: Como quieras. Yo creo que un hombre sincero debe ir siempre dando la cara. Pero en fin. (se despereza) Me voy a entrenar. Hasta luego. (y se alejó del grupo)
Souji: Bueno, de todos modos, está bien ver excepciones. (miró al Ninja) Tsukiya sabe ver varias cosas, eh. ^^
Kyoya se fue sin decir nada.
Souji: …………… Bueno, por lo que parece… ese hombre va por su camino… Shion ¿qué va a hacer? Yo pensaba dar vueltas por palacio con mi mente limpia.
Shion: Hmmm, sí… Supongo que lo importante ahora es pasear por la zona sin perder este estado.
Souji: Entonces paseemos a mantener la mente despierta.
Shion: ¡Sí! Seguro que hay muchos sitios interesantes en este palacio.

Souji y Shion fueron juntos recorriendo palacio sin un rumbo fijo. Ya tenían visto el palacio, pero con la mente en ese estado les parecía verlo algo distinto; estaban poniendo más atención a todo lo que veían disfrutando de ese momento. Les era algo difícil pero no bajaban la guardia, no les interesaba tener pensamientos dentro que pudieran distraerles.
Souji logró percibir una mariposa que había en el jardín que tenían fuera en esos momentos, bastante lejos. Miró para comprobar y se sorprendió al sentir que percibió algo tan pequeño y sigiloso. Seguían caminando, llegando a un espacio donde los shugenja entrenaban. Aunque no entendieran nada sus ejercicios, les pareció formar parte de ellos.
Poco a poco se iban haciendo a la idea sobre en qué estado se debía de dejar la mente.

Kentaro por su lado, y entrenando con su zanbatô, al principio le costaba coger ese estado pero poco a poco fue siendo consciente. Practicaba con la espada y estaba con la espada; ningún pensamiento debía interponerse entre ella y él.
Mientras practicaba, no sólo era consciente de ella y disfrutaba su entrenamiento perdiendo la noción del tiempo, sino que además sentía muy sutilmente el viento acariciándole y era consciente de las hojas que caían sin necesidad de tenerlas que mirar.
Sólo estaba con su espada.
Pasó un rato sin que su estado cambiase en absoluto cuando captó también la presencia de una persona que, apurada, pasaba por el pasillo directo a un cuarto.
Kentaro: ¿Hm?
Como curioso que él era, tuvo la necesidad de marchar, dejar el entrenamiento y seguirle.
Vio que aquella persona entró en un cuarto donde había más gente. Sin pensarlo dos veces, abrió la puerta tras que esta persona cerrara.
Kentaro: ¿Sucede algo? (dirigiéndose a aquella persona)
Todos miraron a Kentaro seriamente. Pero al momento todos siguieron con sus quehaceres.
Hombre: No debería estar aquí, señor, por favor, márchese.
Kentaro: ¿Pero hay algún problema? Parecías muy apurado. Si puedo echar un cable… Ya que estamos aquí de gorroneo…
Hombre: No, no puede hacer nada, lo siento.
Voz: (hablaba lenta y débilmente) Ese carácter… lo conozco…
Shugenja: Déjelo, aún no hemos terminado.
Voz: Lo sé… Déjelo estar… llevo tiempo que no sé de ellos…
Dejaron pasar a Kentaro que vio a varios shugenja rodeando un futon. Se dirigió allí viendo quién estaba allí tumbado.
Voz: Hida… eres tú. ^^ ¿Cómo… están los demás…?
Pronto reconoció su rostro a pesar de no mostrar buen aspecto y llevar su melena suelta.
Kentaro: ¡¡Tsukiya!! (fue corriendo a ella apartando al que estuviera allí y le cogió de la mano) ¡¡¡E… están todos bien!!! ¡¿Tsukiya, cómo estás?!
Tsukiya: Ah... estoy mucho mejor. ^^ Gra-gracias por preocuparte... me alegro que estéis bien... os echaba de menos... La última vez que os vi... estabas dispuesto a alegrar a Souji... Espero que esté sonriendo de nuevo, aquella cara no le favorecía nada. Shion... seguro que está bien. ^^
Kentaro: (se puso a llorar como un crío) ¡¡No te preocupes!! ¡¡Están todos bien!! ¡¡Lo importante ahora es que te cures!!
Tsukiya: Ken-taro... lo siento... debí prevenir que aquello iba a pasar... y dejarte pasar al cuarto donde estaba Akiko para curarle... Lo siento mucho por Souji también... perdón...
Kentaro: ¡¡Souji está bien!! Todos estamos bien… Tsukiya, yo… No pude protegerte… Lo siento… Pero Akiko está muerta… No te volverá a molestar, Tsukiya, te lo juro. ¡¡Cuidaremos de ti!!
Tsukiya: No... importa... Sé que todos hicisteis lo que pudisteis para llegar a mí... os pude ver salir de la casa... y os sentí a mi lado cuando estaba en el suelo... Gracias... perdón por si en cierto modo fui una carga pero ya está...
Kentaro: ¿Carga? ¡¡Tú no eres ninguna carga, Tsukiya!! ¡¡Eres nuestra amiga!!
Tsukiya sin decir nada más, se dormía mientras le sonreía.
Kentaro: ¿Cómo está, doctor? ¿Cómo está? Sálvenla, por favor. Si le pasase algo, yo… yo…
Doctor: Estamos haciendo lo que podemos… Lo que pasa es a causa de un hechizo maho…
En esos momentos, Souji y Shion que estaban de paseo, escucharon la conversación desde fuera.
Shugenja: Le echaron “muerte asfixiante” que contrae neumonía. Han pasado más de dos semanas que dura el conjuro… Ya debería estar muerta o curada del todo…
Kentaro: ¡¡No puede ser!! ¡¡Qué podemos hacer, doctor!! ¡¡Haremos lo que sea!!
Souji fue a él parándole.
Souji: Cálmate Hida… Déjales explicarse… (vio a Tsukiya sin poder evitar acordarse de todo y llenar su mente de cosas).
Kentaro: Perdone. ¡¡Pero tiene que haber algo que podamos hacer!!
Shion: Esa bruja no ha terminado aún de hacer daño…
Shugenja: Hmmm… Creo que el señor Kakita sabrá de ello… Sobre el tatuaje de Agasha.
Souji: ¿Qué tiene que ver su tatuaje?
Shion y Kentaro se quedaron extrañados.
Shugenja: Su tatuaje ha sido manchado.
Souji: ¡¿Cómo?!
Shion: ¿”Manchado”?
Kentaro: La mancha…
Souji: (intentó calmarse) A ver, el tatuaje de Agasha es muy peculiar… Normalmente los del clan del Dragón, todos se tatúan algo, especialmente los monjes. La familia Agasha al separarse del clan, para no olvidar sus raíces, se tatuaban también. Pero Tsukiya… (hizo una pausa) Es un caso que se intenta no decir a cualquiera… Ella nació con ese tatuaje… El tatuaje representa un dragón aunque según cómo se mire también parece un fénix…
Kentaro: O_O
Shugenja: Así es… Parece que el tatuaje bloquea que se extienda la mancha por su cuerpo… pero no conseguimos curarle…
Kentaro: ¡¡¿Y qué podemos hacer?!! ¡¡No puedo quedarme de brazos cruzados esperando!!
Shion: Tiene que haber algo que se pueda hacer…
Pero pronto Kentaro se iluminó.
Kentaro: ¡¡Esperad!! ¡Tengo un dedo de jade encima! ¿Ayudaría?
Souji: (miró sorprendido a Kentaro acordándose que en su equipo él también guardaba uno) Yo… Yo también tengo uno…
Shugenja: Vaya… qué bien preparados vais… Podríamos ver si sirven… El problema con la “mancha” es que una vez está, no se puede quitar… Pero podemos probar… El caso de Tsukiya es muy peculiar…
Ambos dieron sus dedos de jade.
Shugenja: Está bien. Gracias. Ahora marchad, tenemos que seguir con su tratamiento.
Shion: Lo dejamos en vuestras manos, entonces…
Hicieron una reverencia y salieron de aquella habitación.

Souji: Vaya… al fin veo a Tsukiya… y no parecía ser la misma con esa vitalidad suya… Ha sido verla y venirme todo a la mente… (suspiró) Y tras saber lo del hechizo y la mancha…
Shion: Confiemos en que se pueda ganar algo de tiempo…
Kentaro: …… ¡Mierda! (dio un puñetazo a la pared)
Miko: Vaya, no hacía falta que dieras un golpe en la pared, campeón.
Souji: Shiba…
Kentaro: (se gira sobresaltado) Es que… Tsukiya… ¡Estúpida mancha! (dio otro puñetazo) ¿No hay nada que podamos hacer?
Miko: Deja de golpear, anda. Decirme, Tsukiya tiene una mala costumbre de echarse las culpas ella misma aunque lo que pase pueda ser por otros… ¿Cómo llegó Tsukiya a ser cogida por Akiko? Sedme sinceros porque huelo las mentiras a un quilómetro. ¬¬
Souji: Bueno…… Esto…… ^^UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
Kentaro: Por mi culpa……
Souji: También fue la mía… indirectamente, pero lo fue…
Shion: No fue culpa de nadie, hmmm.
Kentaro: Yo se la entregué en bandeja a Akiko… Aunque ni siquiera sabía que era ella entonces, y de saberlo no sospecharía que fuese malvada. Sólo quería ayudar a Souji y que Tsukiya curase a esa persona.
Souji: Y todo empezó cuando buscábamos a un sospechoso y apareció ella entre la niebla y no vi que era ella y la herí. ^^UUU No sabía que Akiko fuese malvada… Pero aún imaginé menos que hiriese… Lo siento tanto… (cerró los ojos y sus puños con fuerza)
Shion: No vale de nada culparse, las cosas tenían que pasar. Lo mejor es pensar en qué hacer cuando Tsukiya se recupere, hmmm.
Miko: Me gusta tu forma de pensar, nezumi. Así que dejar de culparos, no os lleva a nada. Si queréis reparar por ello, aprender la técnica.
Kentaro: Pero… ¿No podemos hacer nada ahora para que mejore?
Miko: Somos guerreros, no médicos ni shugenjas… De eso se encargan ellos, que saben y han estudiado. Los shugenja Agasha, expertos en hierbas, están de camino. Es cuestión de tiempo.
Kentaro: Está bien… Seguiré tu consejo Miko. Enséñanos.
Miko: Esperaba que saliera algo así. ^^ Si os sentís con fuerza, podemos entrenar ahora y parte de la noche si os veis capaces. He mirado y no habéis estado nada mal excepto cuando visteis a Tsukiya…
Souji: (con tono serio y decidido) ¡Estoy dispuesto a entrenar toda la noche y todo el día si hace falta!
Kentaro: ¡¡Yo también!!
Shion: Hasta que mis párpados aguanten abiertos.
Miko: Pues vamos ya y probad las habilidades de una yojimbo.

Una vez en el dojo, Miko fue muy dura con ellos, uno a uno. No fueron capaces de darle un solo golpe mientras ella parecía oler todos sus movimientos.
Estuvieron gran parte de la noche hasta que Miko decidió dejarlo para la mañana anunciando que repusieran fuerzas porque aún iba a ser más dura.
Souji no dudó en irse a dormir y recuperar fuerzas.
Shion decidió dar antes un paseo por el jardín y en el que vio, volando por el cielo, a Sigfrido. No dudó en llamar a su propietario, el Cangrejo, al que pilló engullendo comida.
Shion: “-Este hombre… Hasta sería capaz de comerse al búho…” – Señor Hida… Creo haber visto a su búho.
Kentaro: Rogrrummm grroum sculp… ¿Eh? (se levantó) ¿Sigfrido? ¿Dónde? (sacudió a Shion)
Shion: Creo que sí… ahhhh ¡no me zarandee!
Kentaro: Perdón, perdón. ¿Dónde lo viste?
Shion: En el jardín de aquí al lado. El pobre animal parece muy desorientado.
Kentaro salió disparado dejando todo lo que estaba haciendo.
Kentaro: ¡¡Sigfridooooo!! (gritó una vez en el jardín y su búho bajó a él. Lo agarró alegremente) ¡¡Jajaja, viejo pájaro, cómo te eché de menos!!
Sigfrido: ¡¡Uh UUH!!
Kentaro pudo comprobar que traía consigo una nota y le besó.
Kentaro: Qué grande eres, Sigfrido.
Sigfrido: ¡UUu UUHU!
La nota venía directamente de su daimyo y la leyó enseguida.

["Kentaro Hida:
Le agradecemos todo lo que hace por el clan y el imperio. Esas cosas que están sucediendo son de veras muy extrañas. Y parece que se va a extender por todo el imperio. Lleva cuidado por favor, cosas sobre maho y tierras sombrías son muy serias. Nos encargaremos de reforzar la zona y vigilar cualquier intruso aquí por si llega. Gracias de nuevo.
Atentamente Kuon Hida
PD.- El búho casi se ahogó con su parche... quíteselo hombre...
PD2.- ¡¡Aprenda a escribir mejor, cojones!! Tardamos una semana en descifrar su nota…"]

Kentaro: Ahhh, parece que todos están bien. ^__^ ¿Cómo estás Sigfrido, tienes hambre?
Sigfrido: ¡UuUU uUUhUU!
Kentaro, que entendía los sentimientos del búho, lo dejó ir para que cazara él su propia comida.
Kentaro: ¡Entonces vuela, Sigfrido, vuela y caza! ¡Que sientan tu poderoso espíritu de juventud!
Así, mientras el simpático búho se hacía con su comida, nuestros protagonistas dormían plácidamente viendo cómo se presentaba en sus mentes el mismo sueño que tuvieron antes de ir a por Akiko. El mismo sueño con un paisaje de colores y una extraña figura hablándoles.

4 comentarios:

Hugo dijo...

Tiempo suficiente para que se recuperen y nosotros para volver a leer. Parece hecho a propósito.
Miko Shiba, tal como imaginaba, es un personaje que me gusta mucho.
Este episodio se ha hecho bastante corto. Quizás sea porque no suceden tantas cosas. Me gusta, a ver si aprendéis bien la técnica.

Chiisa Yanagi dijo...

Miko es una tipa dura xDDD
Me encanta cómo la hice.
También es la primera vez que se le ve "hablar" a Sigfrido. xDDDD Fliktor se enamoró, jajajaja.
UhUUhU!
Por cierto, las PD son lo mejor que hay xDDDDDDDDDDDD

Marcos dijo...

Lo primero que me ha impactado es que Kentaro se mostraba "autista", debe tener un significado que desconozco esa palabra. Por lo demás buen capi, algo lento, pero necesario >.<

Chiisa Yanagi dijo...

Weeee que bien verte por aqui *__*
Pues autista viene de autismo y es:
Repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma.

Amos, se volvió antisocial un tiempo. XD
Así lo dijo Kentaro, pero autismo es una enfermedad ó_ò No sé, es muy complicado.

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