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sábado, 2 de octubre de 2010 | By: Kizoku Nozomi

7º - Sucesos en la misteriosa mansión

Buenas tardes a todos.

Ya tengo todos los episodios corregidos, ya no se ven horribles colores, jaja. Incluso ya está arreglado el asunto de "sigue leyendo" gracias a un buen amigo, Nautilus. ^^ Muchas gracias. (como veis, aunque los autores no escriban nunca o casi nunca, nos tienen muy presentes, jajaja)

Siento que esto haya estado un poco dejado, pero me ha ido mejor así (sobretodo como anuncio en la entrada anterior con el tema de ir cambiando todo, me he ahorrado bastante por no tener tantas publicaciones).

Este episodio de aquí merece mucho la pena mirarlo. Desde mi punto de vista así es. El momento en el que jugamos, hubo momentos graciosos, pero el ambiente en el que nos consiguió meter Chiisa, fue muy bueno. He intentado a mi modo que haya ese ambiente, pero parecerá difícil sobretodo si no se ha jugado o vivido personalmente, jaja.
De todos modos aquí tenéis. ^^


En el episodio anterior:
Tras ver que hirieron a Akiko, Souji se mostró muy preocupado y Kentaro, que quería ayudarle, le pidió a Tsukiya que la curara. Sorpresa para ellos fue por la mañana cuando no encontraron ni a Akiko ni a Tsukiya y nadie quería decir nada. Al descubrir cómo podrían hacer aparecer la figura del callejón, no dudaron en querer dar con ella aunque nadie supo cómo reaccionar cuando vieron que se trataba de la mismísima Akiko que al parecer se encargó de destruir la ciudad y tener a demonios como aliados. Nuestros protagonistas, perseguidos por demonios por la imprudencia de Kentaro al sacar la katana maléfica, pudieron resguardarse y esconderse de ellos tras cruzar los muros de una curiosa casa que había en medio del bosque.

La Aventura: Sucesos en la misteriosa mansión

Souji, Shion y Kentaro decidieron reposar un poco y coger aire. Era de noche pero gracias a la luz de la luna podían ver un patio con un aire bastante tétrico y árboles pobres de hojas.
Souji: Vaya, nos hemos librado de esos demonios… ^^U. Señor Hida ¿cómo se encuentra?
Kentaro: He tenido días mejores. Pero aún puedo llevarme por delante a un par más de esos bastardos.
Souji: No, no puede…
Shion: Mejor estése quieto, hmmmm.
Kentaro: Necesitaba poder… Mierda, hemos perdido a Tsukiya. Pensé que esa fuerza demoníaca de la que hablaban de la katana sería la única salida.
Souji: Lo peor de todo es que siento que tuve parte de culpa por lo de Tsukiya… Ya que fui yo quien hirió a Akiko… ¡Maldición! (golpea al suelo)
Kentaro: No te eches las culpas. Fui yo quien le dio la idea a Tsukiya de curar a Akiko. Si lo hubiera sabido… (golpea al suelo)
Souji: Bueno… Ahora hay que ver qué hacemos. (mira los muros) Es curioso que estos muros se hayan hecho más altos.
Shion: Cierto, no es nada normal…
Kentaro: … ¿magia?
Souji: De ser así, no sé si estamos seguros o en peligro. ^^UUU Ya que los demonios se fueron…
Kentaro: O alguien nos está ayudando o caímos en una trampa.
Souji se acercó a las puertas del muro y al tocarlas le dio fuertes calambres en las manos haciendo que retrocediera del dolor.
Shion: ¿Sucede algo?
Souji: Esta verja emite calambres… ¿significa eso que no podemos salir de aquí? ^^U
Kentaro, que necesitaba probarlo en sus carnes para ver si era cierto, también tocó las verjas a pesar de ser avisado por Souji y Shion. También recibió calambres.
Shion: Vaya… esto cada vez me huele más extraño.
Souji: Sólo nos queda la casa de enfrente. ^^UUU.
Kentaro: Vayamos.

Observaron aquella casa que más que una casa, aparentaba una mansión que podía ser o haber sido de alguien con mucha fortuna. Muy vieja con muchas grietas, algunas ventanas rotas que a simple vista se podía ver que no limpiaron desde hacía mucho. La puerta no era menos. Parecía llevar años abandonada.
Kentaro sacó su zanbato.
Souji: Hida, intente no esforzarse mucho. ^^U
Kentaro: Tranquilo, estoy bien…
Souji abrió la puerta poco a poco. Lo único que pudieron ver en su interior era gracias a la luz de la luna. El resto estaba muy oscuro.
Shion: Apenas se distingue nada.
Entraron y gracias a Kentaro lograron encender un pequeño fuego pero aún así no iluminaba demasiado. Pudieron ver un poco el hall de la casa con la misma apariencia que el exterior de la mansión. Todo estaba tranquilo y silencioso.
¡¡PUM!!
Se giraron sobresaltados viendo que se cerró de golpe la puerta.
Shion: Parece estar atascada… (dijo intentando abrirla) Es como si algo la bloquease.
Todos se prepararon por si venía algo. El fuego que llevaba Kentaro se apagó. Al poco, las velas de la mansión empezaron a encenderse dejando el lugar muy iluminado. Divisaron el sitio, todo el hall con unas escaleras que subían; podían ver varias puertas que correspondían a habitaciones. Lo curioso es que ahora todo se veía como nuevo, resplandeciendo, muy limpio, como si hubiera gente viviendo en aquel lugar.
Souji: Me temo lo peor.
Shion: ¿Cómo es posible que todo haya cambiado de golpe?
Souji: Espero que no hayan mahos…
Kentaro: Magia… ¡¡MUÉSTRATE!!
De repente, delante de ellos, apareció un curioso espectro levitando. Parecía ser un espectro de un antiguo sirviente.
Kentaro: ¿Hola?
Shion: ¿Qué es?
Souji: ¿Quién es usted?
Espectro: Bienvenidos a mi hogar. Parece que sois las próximas víctimas de mi juego.
Kentaro: ¿Víctimas? ¿Quieres broncas, demonio? Tengo un mal día, te aconsejo que no nos fastidies.
Souji: … ¿qué tipo de juego es este?
Espectro: La recompensa que obtendréis si salís con vida, será muy suculenta.
Souji: No venimos para llevarnos una recompensa. ^^UUUU.
Kentaro: No vinimos a jugar ¡¡desaparece!!
El espectro les mostró una imagen de una sala llena de cofres con joyas, monedas, objetos muy brillantes, espadas, escudos, armaduras… Cualquier objeto de valor que podría querer un ser humano.
Souji: Somos samuráis. ^^UUU
Kentaro miraba malhumorado al espectro deseando que les dejara en paz. Shion miraba aquella imagen observando todas las joyas de los cofres. En cambio Souji, logró darse cuenta de un pequeño detalle.
Souji: Oh, aguardad un momento chicos. Creo que debemos jugar un rato. ^^
Ambos se quedaron confusos.
Kentaro: ¿Jugar con un espectro desequilibrado vestido de bufón? ¿Por qué deberíamos hacer algo así, Souji? Tsukiya está ahí fuera en algún lado y esta cosa está en nuestro camino.
Souji: ¿Cuál es el objetivo del juego? (pareció no hacer caso a Kentaro)
Shion: No sé si quiero conocer las reglas…
Espectro: Es llegar a la sala que os he mostrado, así de simple. Tanto si aceptáis como si no, ya no podréis escapar de aquí. Encontraréis pistas sobre lo que deberéis hacer en cada momento, espero que os lo paséis bien. ¿Alguna pregunta?
Shion: Estamos obligados a jugar, entonces.
Kentaro: ¡¡Podemos hacer otra cosa!! (fue corriendo al espectro para darle con su zanbato, pero le traspasó y desapareció mientras se reía)
Espectro: Si no queréis morir, tendréis que llegar hasta el finaaaaaal.

Shion: Esto es muy siniestro. Empecemos cuanto antes.
Souji: Bien, ahora que se ha ido, puedo decíroslo sin problema. Entre esos tesoros vi un objeto con el mismo brillo que la katana maléfica.
Shion: Oh ¿en serio?
Kentaro: Tendremos que jugar a su estúpido juego.
Souji: Sí… Por eso accedí a jugar. ^^UUU. Será el objeto que tanto buscaban esos ronins y por consiguiente, Akiko… Podríamos hacernos con el objeto y discutirlo con Akiko a cambio de Tsukiya.
Kentaro: Bien pensado. Acabemos con esto.
Shion: ¿Por dónde empezamos?
Souji: Busquemos pistas… Es lo que dijo el fantasma…
Decidieron empezar por el hall tan grande que tenían a sus pies, cubierto por una alfombra. Kentaro logró ver una nota al fondo de la sala y fueron a ver.
La nota decía:
[Las corrientes le llevaron a occidente y tras remar a una orilla, desembarcó y montó un campamento. En ese extraño lugar encontró el animal más sabio que jamás existió y le enseñó cosas que ningún otro lugar y de cualquier persona hubiera aprendido.]
Souji: ¿Hm? ¿Qué tiene que ver eso aquí? Al oeste de Rokugán hay un bosque donde duermen las naga… Quizás se refieran a ellas, pero no sé que pintan aquí.
Kentaro: ¿Esos hombres serpiente son sabios?
Souji: Mucho.
Kentaro: Aún así no entiendo qué tiene que ver, ese fantasma es un idiota.
Souji: Quizás deberíamos ir al oeste de la mansión, a buscar sabiduría… ^^UUU.
Shion: Eso estaba pensando yo.
Kentaro: O_o … Bueno, vamos… (seguía sin verle sentido alguno a las hábiles deducciones de sus dos compañeros)
Antes de ponerse en marcha, las llamas de las velas empezaron a agitarse rápidamente y oyeron a la lejanía risas de niños. Nuestros protagonistas miraban por todos lados atentos mientras la luz seguía balanceándose y sin dejar de oír aquellas risas. De pronto vieron una pequeña figura entrar a un cuarto del bando oeste de la mansión. Las velas volvieron a la normalidad.
Los tres se quedaron quietos, anonadados. Kentaro fue quien dio el primer paso decidido a entrar en ese mismo cuarto donde pasó la figura. Souji y Shion le siguieron.

Al llegar vieron un cuarto que parecía ser una biblioteca pues estaba repleta de estanterías con libros, pergaminos, escritos de diversos temas y autores. Tenían también como decoración varios jarrones, estatuas de figuras humanas, en posición de ataque, reflexionando, tocando una flauta y animales como el halcón, el águila, el búho, la lechuza.
Kentaro se apoyó en una estantería.
Kentaro: Pffff, esto es una idiotez…
Souji se puso a investigar las estatuas humanas que mostraran estar pensando y Shion se dedicó a observar a la lechuza. Kentaro decidió mirar libros, por hacer algo, pero ninguno le llamaba la atención. Todo parecía normal sin que nada destacase más que otra cosa.
Souji: Hmmm… ¿Qué podría haber aquí? (mira a Shion) Shion… ¿Por qué fuiste a la lechuza?
Shion: Oh, siempre se ha dicho que los búhos y las lechuzas son sinónimo de sabiduría…
Souji: Cierto… (fue a investigar al búho)
Kentaro: O_o… De dónde demonios sacan esas teorías…
Souji: Vaya…
Shion: ¿Vio algo, señor Kakita?
Al investigar al búho, vio que debajo de su base había una caja pequeña que al querer cogerla no se movía.
Souji: Intento coger la caja pero no parece soltarla…
Kentaro: ¿…? (se acercó) Siempre podemos romperlo y luego mirar qué hay dentro.
Souji: ¿Va a dar al búho? ^^UUU.
Kentaro: Apartaos. (sacó su zanbato y se posicionó para darle)
Souji: ¡¡¡Que hay que sacar la caja!!! ¡¡No hacerla desaparecer con el búho!!
Pero Kentaro ya se deshizo del búho. Por fortuna cortó al búho en diagonal y no dañó la caja. Souji respiró aliviado y fue a coger la caja que ahora sí se movía.
Souji: Qué curioso. (abrió la caja)
Kentaro: ¿Qué hay dentro?
Souji: Pues esta gema naranja y un pergamino. (leyó el pergamino)
[En agradecimiento por haberle mostrado todas aquellas maravillosas cosas le entregó una joya que igualaba en belleza a la estrella que daba luz a sus vidas.]
Kentaro: Qué estupidez… (miró la gema tan brillante sin encontrar nada extraño)
Souji: ¿Cómo desciframos esta?
Shion: Esta parece más complicada.
Souji: A ver… ¿Qué lugar de la casa podría ser sinónimo de estrella que ilumina las vidas? ¿Qué nos da vida a nosotros en un hogar?
Kentaro: Un sitio donde se vean las estrellas… ¿el jardín…?
Souji: ¿Crees que se referiría literalmente a una estrella? ^^UU
Kentaro: No creo nada, esto es una idiotez…
Shion: La comida es vida… ¿Creéis que se refiere a algún tipo de cocina o despensa?
Kentaro se rascó la cabeza sin entender nada.
Souji: Pues… las comidas son muy importantes y es cuando se reúne la familia. Además, si tratamos de lujosas casas como esta mansión, el comedor suele brillar mucho de tanto lujo…
Shion: ¿Probamos en el comedor? Quizás haya comida… tengo hambre. :3
Souji: Bien.
Las luces volvieron a agitarse rápidamente y se escucharon de nuevo las risas. Sin que ellos tres dieran crédito a lo que veían, la figura de un niño pequeño asomó por la biblioteca muy rápidamente como una imagen arrastrada por el viento. Se detuvo delante de ellos, mirándoles y riendo. Ellos vieron su oscura figura, nada en ella se veía, sólo se apreciaba su gran sonrisa. Al momento, se fue del mismo modo que vino y las luces volvieron a la normalidad.
Pudieron ver que dejó caer un papel al suelo, pero tardaron en reaccionar. Nunca antes habían tenido una experiencia similar.
Kentaro cogió la nota pero con la excusa de que no se le daba bien leer, se la ofreció a Souji. Pudieron comprobar que lo que contenía el papel estaba escrito por un niño. Todos sintieron escalofríos.
Shion: ¿Será de ese niño?
Leyó la nota.
[Hace un tiempo que Rokugán no parece ser la misma… Los adultos no quieren hablar de ello… y yo tengo mucho miedo… He sabido de personas que desaparecían sin dejar rastro… y algo malo está viniendo aquí… creo que será mejor irme de casa…

Por fin lo he logrado… pero no pude llevarme conmigo a mis padres… algo raro está llamando.]
Souji: ¿Qué le pasó al niño?
Kentaro: No lo sé.
Shion: Si escapó de casa… ¿por qué estaría aquí deambulando?
Souji: Señor Hida, una superstición de su clan le vendría de perlas en estos momentos. ^^UUU
Kentaro: ¿Qué dices?
Souji: Hablo de una superstición de una familia de tu clan en la que se dice que los hombres tuertos están destinados a que amainen el dolor de las almas en pena… si mal no recuerdo.
Shion: Oh, muy interesante. (se rasca la barbilla)
Kentaro: ¿En serio? Bueno, realmente… (se levanta el parche) No soy tuerto, pero llevarlo me recuerda que siempre tengo que estar alerta.
Souji: Vale… me has destrozado toda esperanza con fantasmas… ^^UUU
Kentaro: Volviendo al tema. Si el niño escapó de casa…
Shion: Esta es poco probable que sea su casa.
Kentaro: Puede ser que alguien viniera y lo matara.
Souji: Si esos niños siguen deambulando por aquí, quizás sabremos más.
Shion: Hmmm, vayamos a por la siguiente pista.
Kentaro: Yo sigo pensando que se están riendo de nosotros. (acto seguido se dedicó a volcar las estanterías para ver si quedaba algo que descubrir como alguna trampilla o pasadizo, pero no vio nada)
Shion: Oh, señor Hida… siempre liándola.
Kentaro: Estúpidos libros…

Se dirigieron hacia el comedor; cuando por fin dieron con él, entraron. Nada más entrar, escucharon susurros. Al poner atención identificaron a los niños que decían:
Niños: Cuidado con el fuego… Es un elemento muy peligroso.
Shion: ¿Por qué dirán lo del fuego?
Kentaro: No sé…
Souji: Pues… No nos acerquemos al fuego. ^^UUU
Los susurros desaparecieron.
En el comedor había una gran mesa rectangular llena de platos suculentos, con sashimi, sushi, arroz, fideos, pequeños complementos para acompañar la comida; copas y tres candelabros. A la derecha del comedor había una chimenea que en esos momentos tenía fuego encendido.
Souji: Está todo perfecto… Mejor no toquemos nada.
Kentaro: La chimenea… (se acercó a ella con su zanbato preparada)
Shion: ¿Qué hace, señor Hida?
Kentaro: Souji, prepara el arco. Quizás la clave esté ahí dentro. Es la mejor pista que tenemos. Y ayudar a los niños, que parecen que nos estén ayudando y tengan miedo de algo.
Souji: No lo veo muy claro, pero haré lo mejor que pueda. ^^U (preparó el arco)
Shion y Kentaro se acercaron a la chimenea y surgió un fogonazo dejando al descubierto un esqueleto en llamas.
Souji: ¡¡¡Cuidado!!! ¡¡No le toquéis!!
Pero Kentaro fue a él sin pensárselo a pesar de que seguía muy malherido. Consiguió asestarle bien pero el esqueleto no pareció inmutarse.
Souji: ¡¡Hida, aléjese!! Las flechas no creo que le hagan nada… ^^U
Shion tampoco tuvo éxito al darle. El esqueleto decidió ir a por Souji pese a que éste estuviera más lejos que sus dos amigos. Subió a la mesa para alcanzarle antes. Souji, pensando que las armas no le hacían efecto, cogió una copa que contenía sake y se la lanzó dándole en medio de su rostro. Empezó a agonizar mientras salía humo. Pudieron ver que el fuego de su cara se apagó pero enseguida volvió a prender.
Kentaro le pareció buena idea y antes de que el esqueleto reaccionase, le tiró su botella de sochu consiguiendo no sólo que agonizara, sino que prendiera su cuerpo con más fuerza.
Souji: (pareció iluminarse) ¡¡Shion!! ¡¡Busca agua!! ¡¡Échale líquido que no arda, que agoniza cuando el fuego de su cuerpo se apaga!!
Shion pudo ver una jarra que contenía agua y la lanzó al brazo del esqueleto consiguiendo que se apagara su fuego y dejar dicho brazo inutilizado.
Souji: ¡¡Bien hecho!!
Souji hizo el mismo proceso dándole de nuevo en su rostro pero esta vez las llamas menguaron y el esqueleto cayó tumbado en la mesa aún agonizando.
Kentaro hizo los honores con cara de pocos amigos deseando acabar con él.
Tras acabar con todo el fuego, el esqueleto desapareció dejando en su lugar una llave roja que sorprendió a todos.
Kentaro: Mirad, una llave roja… Esto es mezquinamente retorcido.
Souji: Vaya un juego…
Rápidamente las velas volvieron a ondear a la vez que se oían la risa de los niños; uno de ellos pasó rápidamente hacia la cocina que estaba al lado del comedor.

Kentaro: ¿Vamos a la cocina?
Asintieron y se dirigieron allí. Tenían claro que los niños no parecían ser malvados aunque les incomodase su presencia.
En la cocina podían ver cacerolas, ollas, utensilios para cocinar, una fuente de agua y la despensa con comida.
Mientras Souji se dedicó a investigar para dar con algo curioso, Shion se quedó mirando y Kentaro se dirigió a la despensa para nutrir un poco.
Souji, que investigaba dentro de un mueble en el suelo notó de repente algo que le hizo subir la mirada. Al hacerlo vio encima del mueble la misma siniestra figura del niño de la biblioteca sonriéndole. Se dio un buen susto cayéndose al suelo.
Shion y Kentaro: ¿Qué pasa?
Al mirar donde estaba Souji, pudieron ver al niño y sintieron escalofríos.
Shion: ………
Kentaro: Ugh……… Hola amiguito. (se acercó a él) ¿Cómo te llamas chavalín?
El niño dirigió su mirada a Kentaro sin cambiar lo más mínimo su expresión. Se empezaron a escuchar risas por todos lados, el niño inclinó la cabeza pronunciando más su sonrisa y acto seguido, tras recorrerse la cocina velozmente provocando ráfagas de viento, salió de allí.
Kentaro: M… Malditos espíritus…
Shion: Yo… Yo me siento peor en este campo de batalla…
Souji: No sé si es peor esto o los demonios… ^^UUU
Kentaro, que vio un papel en la puerta de la cocina, fue a cogerlo y se lo entregó a Souji para que leyera.
[Después de noches sin rumbo... vi esta casa... y entré... a pesar que estuviera muy pobre por fuera... al entrar todo pareció nuevo... Me pregunto porqué.... Amables sirvientes me invitaron a pasar... siempre me parecieron algo curiosos... como si guardaran algo... y nunca dejándome entrar a su cuarto....]
Kentaro: Parece que el crío cayó en el mismo estúpido juego.
Shion: Eso parece…
Souji: No me apetece acabar como él, apareciéndome delante de la gente sin que vean nada de mí salvo una sonrisa. ^^UUU
Kentaro: ¿A qué cuarto se referiría? Además el niño habla de sirvientes, en plural. Nosotros sólo vimos uno.
Souji: Será el cuarto de los sirvientes.
Kentaro: Un espectro no es sólo “curioso” como dice la nota. Cualquier niño se echaría a temblar viendo un sitio encantado como este.
Souji: La pregunta es si vio a los espectros… o a los sirvientes…
Shion: Hmmm buena pregunta… Quizás ocurrió algo después de que ese niño llegase aquí…
Souji: Puede… Pero eso no quita que los espectros engañen a un niño. Según Tsukiya, que se comunica con espectros y kamis, me contó que los niños por lo general ven a los espíritus tal como son. Quizás el niño no viera un simple espectro, sino verlo como una persona real.
Kentaro: Eso lo explicaría… Así el niño cayó en el mismo juego. Busquemos ese cuarto ¿no?
Shion: Sí, busquemos el cuarto… Si no salimos victoriosos del juego, nos convertiremos en espectros molestos, hmmm.

Buscaron dicho cuarto por la planta baja; no tardaron en dar con ella por ser la única con la puerta cerrada, la única que no habían echado un vistazo. Kentaro pensó en usar la llave roja pero Souji se adelantó pudiendo abrir la puerta sin problemas.
Entraron, en ese cuarto sólo había tres camas, tres mesitas, encima de ellas un libro, los tres parecían ser el mismo.
Souji: ¿Por qué tendrán el mismo libro? (cogió uno)
Shion: Es muy extraño… (coge otro)
Kentaro: Jajajaja ¿Qué tontos no? Todos se compraron el mismo a la vez y no se dieron cuenta. (coge el último)
Pudieron comprobar que en los tres libros sólo había una frase escrita, la misma para todos.
[Todo lo hacemos compenetrados, caídas, empujones, hasta los muebles los tenemos iguales.]
Souji: A ver, un cuarto de sirvientes que dicen que lo hacen todo a la vez y lo tienen todo igual.... tres muebles... pegados a la pared....
Shion: ¿Tenemos que mover algo los tres a la vez?
Kentaro: Eso suena hábil; es lo más “lógico” que hay… sino no le veo sentido a este estúpido libro. Corramos los muebles los tres a la vez a la misma dirección.
Todos estuvieron de acuerdo y se posicionaron. Al contar hasta tres se movieron al unísono y una puerta oculta que llevaba a otro cuarto se dejó ver.
Entraron. Era un cuarto muy pequeño en el que sólo había un pájaro verde de madera con el pico abierto. Investigaron la curiosa figura de madera sin ver nada raro salvo que parecía que en su boca podía caber algo. Kentaro probó con la gema y la llave roja sin éxito.
Souji: Parece tener hambre…
Kentaro sacó su zanbatou. Al ver que el pájaro estaba sujeto, pensó que podría tener algo en su interior como pasó con la figura del Búho. Shion y Souji no se veían convencidos de lo que iba a hacer, pero tampoco pudo hacer nada porque el cuarto era muy pequeño como para que hiciera maniobras con su arma.
De repente todo parpadeó de nuevo y fuera del cuarto de los sirvientes se escuchaban a los niños reírse, esta vez predominando más las voces femeninas.
Shion: Sigamos esas risas, mejor…
Kentaro: … está bien.
Salieron viendo entre esa oleada de cambios de luces, la figura de una niña que no se atrevió a entrar al cuarto y rápidamente pasó corriendo, desapareciendo dejando una ráfaga fuerte de aire. Souji vio algo en el suelo y fue a inspeccionarlo viendo así que se trataba de semillas verdes.
Souji: ¡¡Hida, Shion!! Observad, son semillas verdes… me recuerdan a alpiste… (mira al pájaro de madera) ¿Nos lo habrán dejado a propósito?
Shion: Hmmm… Podría ser… ¿qué tal si intentamos dar de comer a ese pájaro?
Kentaro: Todo esto me parece absurdo.
Souji: Con tal de encontrar el objeto maléfico y salir de aquí… ^^UUU
Fueron al pájaro e insertaron las semillas en su boca que deslizaron hacia abajo como si éste mismo se las tragara. Acto seguido, el pájaro explotó en pedazos dándoles un pergamino.
Souji: …… Todo para que al final explote… Si lo sé te dejo que le des con tu katana. (dijo mirando a Kentaro que no pareció importarle)
Kentaro: Qué dice, Souji, qué dice.
Souji cogió el pergamino y leyó.
[Son muchos los que dicen que el espíritu de guerrero sigue entre nosotros, según algunos se le ha podido ver de noche, deambulando, siempre con sus herramientas de trabajo.]
Kentaro: ¿Espíritu de guerrero? ¿Se referiría al esqueleto?
Souji: No creo. ^^U. Una cosa es un espíritu, y otra un no muerto…
Kentaro: Pensemos ¿cuáles son las herramientas de trabajo de un guerrero?
Souji: Armaduras… katanas… arcos y flechas…
Kentaro: Exacto. ¿Vimos algo parecido a eso?
Souji: Una sala donde se hallen esas cosas… Busquemos, me pareció ver algo de pasada buscando este cuarto.
Encontraron la sala sin problemas, pues estaba cerca. Era una sala amplia con diferentes armaduras montadas sobre pedestales y cuatro armeros con armas de todo tipo. Uno de los pedestales de las armaduras, el del centro, simplemente tenía un espadón a 2 manos clavado sin ninguna armadura como en los demás pedestales. Lo que llamó la atención de los tres.
Kentaro enseguida se apresuró para coger la espada pero no pudo sacarla del pedestal, no se movió lo más mínimo.
Souji: Chicos… Aguardad… ¿por qué iba a haber un pedestal con una espada... pero sin la armadura como los demás?
Shion: La armadura… anda suelta…
Souji observó y a una esquina del cuarto había piezas de armadura.
Souji: Hmmm… Chicos… ¿os parece absurda la idea de montar la armadura? ^^UUUUUUUUU Es lo único que se me ocurrió así como un puzzle...
Shion: Oh… Ahora que lo dices, no lo veo nada absurdo.
Souji: Gracias, Shion. ^^
Kentaro: Buena idea, coloquémosla enfrente de la espada.
Souji: Bien. ^^
Los tres se dedicaron a montar la armadura puramente samurai. Una vez completa, un estallido de luz les cegó por momentos y les hizo retroceder. Al finalizar el estallido de luz, la armadura tomó vida y se empezó a mover dirigiéndose a ellos.
Shion: Oh vaya… ¡Ahora toca desmontarla de nuevo!
Souji: ¡¿Pero para qué montamos nada?! “-Es la cosa más absurda…”

Todos prepararon sus armas. Souji veloz consiguió asestarle un buen golpe. En cambio la armadura, que tenía fichado a Kentaro como si supiera que no podría luchar muy bien, fue a él. Sorpresa para ambos, Shion fue lo suficientemente rápido para ponerse en medio del trayecto de la espada de la armadura. Afortunadamente Shion mostró gran habilidad esquivando y apartando a Kentaro; la armadura sólo consiguió hacerle una pequeña herida. En ese mismo instante Shion optó por atacarle a la pierna haciéndola flaquear.
Kentaro: ¡¡¡SHION!!! (se sintió conmovido por lo que hizo)
Sacó su arco y preparó una flecha perfora-armaduras; disparó y atravesó aquel armazón. Souji aprovechó para dejarle cojo haciendo así que cayera al suelo por no saberse mantener a una sola pierna. Shion acabó aquella batalla separando la cabeza del cuerpo.
La armadura se desvaneció dejando en su lugar una llave azul que decidió llevar Souji.
Kentaro: Tres sirvientes que lo hacen todo juntos… Dos llaves… Solo estoy especulando, pero… da la impresión de que hicieran falta tres llaves.
Shion: Suena lógico, hmmm…
Kentaro: Aún quedan más habitaciones para buscar la hipotética llave… ¿vamos? (mira a Shion) ¿Estás bien, Shion? ¿Te hizo algo ese demonio?
Shion: Oh.... no fue nada, gracias por preocuparse señor Hida, a pesar de que usted es el que más magullado está.
Kentaro: (poniendo su mano sobre el hombro de Shion) Gracias por protegerme hermano, no olvidaré esto. Pero no vuelvas a poner tu vida en peligro así por mí. Si te pasara algo no podría perdonármelo; si la muerte es mi destino la afrontaré con orgullo.
Shion: Oh, pero yo tampoco podría perdonarme el dejar morir a un compañero herido. Entiéndalo.
Kentaro: Eres un amigo de verdad, Shion.

Sin más que añadir, fueron en busca de algún cuarto que no hubieran pisado antes dando así con lo que parecía ser la sala de estar. Una habitación acogedora con una mesa y sillas alrededor, un sillón, una chimenea con sus respectivos instrumentos para manejar los troncos y una estantería con libros. Era un ambiente que se alejaba mucho del resto de la mansión y de la mayoría de rokuganeses deduciendo así que tendría que ser algo del exterior. Lo primero que les vino a la mente es que los Unicornio quizás podrían reconocer los objetos y muebles de aquella sala.
Souji: Entremos en ella… parece estar bien. ^^UUUU
Al entrar, todo se apagó, oyeron las infantiles risas que recorrieron sus cuerpos con más fuerza. Vieron la luz de la chimenea asomarse poco a poco al cuarto tenuemente. En el centro de la sala se hallaba un grupito de niños jugando, sentados en círculo en el suelo. Al verles, sonriendo, desaparecieron corriendo dejando muchos papeles allí en medio.
Souji: Ahora no es uno ni dos… ¡un grupo! ¿Pero por qué tanto niño?
Kentaro: Otra vez lo mismo… ¿por qué tanto crío? No lo sé…
Cogieron los papeles que Souji se encargó de leer en voz alta. Algunos le parecían ilegibles por la mala letra que tenían; como si hubieran escrito aquello muertos de miedo.
[-En esta casa he visto mas niños como yo... todos huimos de la ciudad porque pasaban cosas muy raras...
-Mis papás estaban muy raros y de repente... ya no les vi... me fui... di con esta casa... y decidí quedarme... todos son muy buenos conmigo...
-Anoche mis papis hablaron sobre el Imperio de Rokugán... que la vieja capital no muy lejos de aquí se hizo un señor muy, muy malo... todos están asustados.... tengo miedo...
-Estando con los criados estamos muy bien... pero... no sabemos nada allí fuera... echo de menos a mi familia... pero afuera me da mucho miedo...
-No paramos de jugar... y nos hacen dibujar y escribir y leer y correr... investigando cosillas... pero siempre se enfadan a la noche cuando no dimos con nada....
-El otro día los vi... los sirvientes muy enfandados hablando de que no nos querían más aquí.... empecé a correr... tenía miedo... espero que no me cojan.... todos están gritando ahora... mamá... papá.... quiero... ¡¡¡quiero salir!!!]
Souji: …… Qué angustiosas son algunas notas…
Shion: De veras lo pasaron mal…
Kentaro: … Malditos criados. ¿Qué les hicieron a los chiquillos?
Souji: No lo sé… pero suena aterrador…
Shion: Cuánto tiempo pasarían aquí…
Kentaro: ¿Y si los criados, esos espíritus, quieren también el objeto maléfico y necesitan a mortales para conseguirlo? Por eso su enfado y su impaciencia con los niños… Podría tener sentido…
Shion: Podría, sí…
Souji: Estamos en peligro… Señor Hida ¿no hay nada para curarle? Me temo lo peor… ^^UUUUU
Kentaro: Tal vez lo que estemos, es siendo usados desde un principio…
Shion: Pero no nos aventuremos en sacar conjeturas... lo que importa es salir que aquí, hmmm.
Kentaro: Cierto, son sólo conjeturas.
Souji estaba observando aquella sala mientras ellos dos conversaban. Un instrumento le llamó la atención.
Souji: ¿Qué es eso?
Kentaro: ¿El qué?
Souji: Esa brecha en este objeto…
Se acercaron viendo que tenía una pieza redonda que se podía desenroscar y así hizo Souji, viendo que en aquel hueco se podía insertar un objeto redondo.
Souji mostró ser rápido mentalmente: Señor Hida, la gema ¿era redonda, cierto? ¿Puede ponerla aquí dentro?
Kentaro le hizo caso y al poner la gema que cogió en el cuarto de los libros y las estatuas, el cuarto se oscureció de nuevo. Las paredes reflejaron un amanecer, un cielo y las nubes. El amanecer continuaba hasta detenerse el sol en la pared de la chimenea. Se oyó un crujido y una plataforma apareció desde el interior del sol.
Shion: Esto es espeluznante…
Souji: Extraño, pero maravillosa visión… Hay una plataforma en el Sol…
Kentaro fue a ver descubriendo así una tercera llave, esta vez color amarilla.
Kentaro: ¡Ya tenemos tres llaves! ¿Y ahora qué?
Shion: Tenemos que encontrar algo con el que usar estas llaves, posiblemente…
Kentaro: ¿Nos dejamos algún cuarto?
Souji: Aún queda investigar el piso de arriba.

Los tres subieron al piso de arriba sin que sucediera ninguna anomalía. Había tan solo tres puertas. Se dirigieron a la parte izquierda entrando en una habitación donde parecía el cuarto de descanso de los dueños. Una cama grande con una mesita y un armario lleno de ropa es lo que más llamaba la atención a lo que ellos estaban acostumbrados a ver como ‘dormitorio’.
Investigaron viendo un cuaderno encima de la mesita que les pareció muy curioso al cangrejo y a la grulla.
Kentaro: Shion, coge el cuaderno que tienes al lado, en la mesita.
Shion: ¿Hmmm?
Cogió y abrió el cuaderno pudiendo ver en él que indicaba una lista de piezas de animales que se encontraban en la sala de trofeos. La figura del alce tenía una marca al lado.
Kentaro: Algo pasa con ese alce. Miremos otro cuarto.
Y sin más demora fueron a la habitación contigua que nada más abrir y comprobar que era el cuarto de los niños, tuvieron una necesidad imperiosa de retroceder e irse. Así asomaron por la tercera y última habitación comprobando que se trataba de la sala de trofeos, una sala con cabezas de animales disecados y pájaros y diversas condecoraciones de diferentes tipos, tiro con arco, duelos, etc.
Sin mediar palabra ni tan siquiera para opinar cómo podría alguien tener aquel tipo de colección, fueron directamente hacia la cabeza del alce que a primera vista no tenía nada fuera de lo normal. Kentaro, que gracias a su altura podía ver sobre el alce, le llamó la atención su cuerno derecho.
Kentaro: ¿Qué es esto? El cuerno del alce…
Souji: ¿Qué ocurre?
Kentaro: Es como si pudiera moverlo.
Agarró el cuerno tanteándolo suavemente y se movió hacia abajo. La boca del alce se abrió dejando al descubierto una cuarta llave, siendo ésta de color verde.
Souji: Ah… ¿una llave verde? Ahora son cuatro…
Shion: Vaya… Esto sí que no lo esperaba, una cuarta llave, hmmm…
Kentaro: ……
Souji: Bien… ¿y dónde van las llaves?
Kentaro: ¿En el cuarto de los niños? (le dio escalofríos)
Souji: ¿Vamos? ^^UUUU (a él también le dio escalofríos)
Shion: … si no hay más remedio… (se le erizaron un poco los pelos)

Decidieron entrar al cuarto de los niños. Las luces amainaron y apenas se podía ver el interior con claridad pero lo suficiente para observar que había camas, muebles, y algún que otro juguete. Entraron para investigar en profundidad.
¡¡¡PUM!!!
La puerta se cerró y todos se quedaron a oscuras. Ahora las risas estaban al lado de ellos tres notando cómo recorrían el cuarto mientras en su cuerpo sentían mucho frío. Las pulsaciones iban más rápidas. La luz de una vela empezó asomarse poco a poco dejando al descubierto a todos los niños. Las risas eran contínuas y no parecían querer cesar. Kentaro, que estaba un poco nervioso, dirigió su mano hacia su zanbatou por si pudiera necesitarla.
Niño: (acercándoe a Kentaro cuando intuyó qué quería hacer) ¿Tanto miedo tienes que sólo puedes estar seguro alzando tu arma?
Kentaro: Malditos… ¿Qué clase de niños sois vosotros?
Shion: Qué demonios…
Niño: Solo... estamos jugando... y al igual que nosotros... vosotros entrasteis en el juego... Habéis entrado en el juego, jujuju.
Souji: ¿Pero…?
Kentaro: Al menos habláis. Decidnos qué significa todo esto. ¿Qué os hicieron esos criados?
Shion: ¿El juego… de los criados?
Niño: (acercándose a Kentaro sin que éste pudiera verle el rostro salvo la sonrisa que le echó tras inclinar la cabeza) ¿Queréis saberlo?
Kentaro: Sí.
En una de las camas se pudo observar a la niña echando en ella unas cartas mientras tarareaba una lúgubre canción.
Niña: Lalala (8) miraaaa~~ (comentaba al niño que parecía ser el cabecilla de todos ellos) Ha salido la muerteeee~, miraaaaa~~.
Shion: ¿La… muerte?
Niña seguía tarareando y se levantó de la cama danzando entre ellos: La muerteeee~, ha tocado la muerteeeee~, lalala (8).
Shion: ¿Por qué? ¿Qué ocurrió? (él era el que más tenso estaba y su pelaje le delataba)
Kentaro: ¡D… Dejad de decir majaderías!
Las risas eran cada vez más intensas y molestas.
Niño: Fuimos los últimos en el juego… pero hay muchísimos más… jejejejejeje. Y vosotros caeréis también… a menos que… jejejeje.
Todo se quedó en silencio de repente. Pero aún podían notar el incómodo frío recorriendo sus cuerpos. Tan solo podían ver a la niña que, de espaldas a ellos, seguía tarareando.
Shion: ¿A menos…?
Kentaro: Pequeña ¿qué queréis decirnos?
Niña: Lalala (8). No debéis dejar que os absorba el alma…… jujuju.
Se giró de repente pudiendo ver en ella el rostro de una anciana, descompuesto y sonriendo. Empezó a reír con fuerza y al instante todo volvió a ser oscuro sin que pudieran ver nada. Pudieron escuchar el sonido de una cerradura indicando que la puerta se había abierto.
Los tres guerreros pudieron moverse con normalidad y decidieron salir lo antes posible de allí.
Shion: Hu… huyamos…
Kentaro: Pero… (paró en seco) Es sospechoso, es como si quisieran que hiciéramos esto…
Souji: Vaya manera de querer que les ayudemos… ^^UUU
Shion: Debemos terminar el juego…

Al salir del cuarto, pudieron ver que en la mansión había menos luz, pero aún podían ver. Desde el primer piso percibieron las risas de los niños en una sala.
Kentaro: Los niños… no son tan niños…
Souji: Aunque no me gusten nada… parecen que son quienes nos han dado pistas sobre lo que pasa… ¿Les seguimos?
Shion: Bajemos…
Kentaro: … Está bien.

Bajaron llegando a una sala que aún no habían entrado antes. Al entrar, los niños cesaron. En esta sala había cuatro relojes, cada uno con una cerradura de un color y marcando cada uno una hora distinta. Al final de la sala había un ataúd.
Souji: Qué sala más extraña… Estos artefactos no son nada corrientes en este imperio… “¿Sabrán algo los Unicornio?”
Kentaro: Cuatro… Cuatro llaves… (pudo ver que cada reloj tenía un color que correspondía a cada una de las llaves).
Mientras Shion pensaba en el ataúd.
Kentaro: Podríamos poner las llaves en cada uno de esos y ver qué tal.
Pusieron las llaves concordando con su color. Pero no podían hacerlas girar.
Kentaro: Quizás si lo hacemos a la vez como los sirvientes…
Lo intentaron en vano.
Kentaro: Algo falla…
Souji: Señor Hida, somos tres y hay cuatro llaves. Por la distancia que hay entre cada artefacto, uno mismo no podría hacer girar dos a la vez… Desde luego, noshace falta uno más...
Tatsuma: Quizás yo os pueda ayudar.
Todos se giraron viendo sorprendidos al Ninja Kyoya Tatsuma.
Shion: ¿Duh?
Kentaro: Pero que… ¡Ninja! ¡¿Cómo has llegado aquí?! ¡¿Cómo has entrado?!
Souji: Será porque es… un… Ninja… ^^UUUU
Tatsuma: Cierto. Y deberíais estarme muy agradecidos porque fui yo quién hizo cambiar de rumbo a aquellos Oni cuando entrasteis en esta mansión. Después logré entrar saltando ese gran muro; es pan comido. Y entré en la mansión viendo lo que pasaba.
Shion: ¿Y no nos ha ayudado?
Tatsuma: No.
Todos: …………………
Tatsuma: Como vi que os salíais muy bien vosotros mismos, me dediqué a investigar por mi cuenta y averiguar exactamente qué es esta mansión y qué ha pasado.
Souji: Si has logrado sacar algo útil, sería un gran punto a tu favor. Los niños no son muy claros explicándonos las cosas. ^^UU
Tatsuma: Bueno, aparte de que los niños son hijos de samuráis y cortesanos…
Kentaro: ¿Ah, sí? ¿Cómo sabes eso? (le interumpió)
Souji: Señor Hida… Por lo general quienes son enseñados en una escuela como los samuráis y los cortesanos, sabemos escribir. Sería muy raro encontrarse con un campesino escritor.
Kentaro: Vaya…
Tatsuma: La mayoría, por no decir todos, llegaron aquí huyendo por los problemas que ha ido habiendo. No se explica con exactitud porque nadie sabe. Pero apuesto que es por Akiko, aunque nadie lo sepa, y algún favor andará haciendo a Daigotsu. Se toparon todos con este sitio en las horas de la noche y sin saber cómo, quedaron atrapados como vosotros.
Shion: Y como tú…
Tatsuma: ……… Bueno. El caso es que el ‘juego’ es para encontrar un objeto que anda buscando el sirviente, sí, el fantasmón. Como no puede llegar hasta aquí, usa a todo aquel que entra.
Souji: … “Es muy sospechoso… quizás no sea…”
Kentaro: Debe ser el objeto que viste tú, Souji.
Shion: Otro posible objeto maléfico, hum…
Tatsuma: Sólo añadir una cosa más. El objeto, sea lo que sea, sería prudente no acercarse… Si la teoría es cierta… podría absorberos el alma.
Kentaro: ¡¡¡¡!!!!
Souji: Pues nada, lleguemos hasta el final… (decía con firme decisión) Giremos las llaves a la vez.
Tatsuma: “No me has dejado acabar.”
A pesar de ser cuatro y actuar a la vez, las llaves no giraron.
Shion: Hmmm ¿se nos ha pasado algo?
Souji fue hacia el ataúd viendo que en él tenía una inscripción.
[Es la hora de la salida de los muertos.]
Souji: …… ¿Qué hora es la salida de los muertos, chicos?
Shion: ¿Medianoche, al empezar la hora de la rata?
Kentaro rió.
Souji: Entonces pongamos todos los artefactos a la misma hora, el comienzo de la hora Togashi.


Pusieron todos los relojes a la misma hora y giraron las llaves a la vez, saliendo esta vez victoriosos. Al hacerlo, se abrió el ataúd.
Al no ver salir a nadie, se acercaron y vieron unas escaleras que llevaban a un piso inferior. Bajaron sin demora y vieron que se trataba de la sala que el espectro les había enseñado al principio con todos sus tesoros.
Souji fue en busca del objeto con el resplandor violeta que recordaba al de la katana. Pero antes de dar con él, apareció el espectro, el fantasma del sirviente, el único sirviente que vieron en toda la mansión.
Espectro: No ha estado mal ¿eh? Me lo he pasado en grande, salvo que por los niños os ayudaran… pero no ha estado mal…
Kentaro: … ¿Terminó el juego? O_o
Souji: Todavía no…
Todos miraron a Souji sorprendido.
Souji: Creo que es un buen momento para que te muestres tal como eres, espectro.
Shion: ¿Huh?
Espectro: ¿Cómo…?
Souji: Hay varias razones que me hace pensar que no eres un espectro como nos quieres hacer ver. Los únicos fantasmas aquí son los niños, sólo ha sido con ellos que han pasado cosas espeluznantes y hemos sentido escalofríos. Tú estás a nuestro lado y me da risa. Además ¿por qué sólo estás tú? ¿No había tres sirvientes en la casa? No sé si todo ha sido una especie de ilusión o de verdad erais tres al principio y que por alguna razón podíais llegar aquí sin éxito… quizás porque os faltaba alguien más… ¿me equivoco? De todos modos, no puedes ser un espectro porque éstos pueden pasar las paredes sin problemas… ¿verdad? Así que si necesitas ayuda de otros para llegar aquí…
Kentaro: ¡¿Qué dices?!
Tatsuma: Es un Oni camuflado.
Souji: Eso mismo. Sólo me queda por saber si eres un verdadero Oni, o un humano que se convirtió en eso… Quizás el objeto tenga algo de culpa por absorber el alma, o quizás no… Pero no vamos a dejar que te hagas con él fácilmente.

La cara del espectro, que hasta ese momento siempre se mostraba sonriendo, estaba muy seria.
Espectro: Estoy fascinado por tu capacidad de deducción, joven… En realidad yo salí del objeto que ando buscando y está en esta sala (se sorprendieron). La imagen que veis es del pobre hombre que tuvo la mala suerte de toparse con dicho objeto. Al mirar el objeto, pude salir yo de él. El señor de esta mansión lo vio todo. Antes de que pudiera hacer algo, cogió el objeto envolviéndolo en una tela y se marchó a su hogar; esta mansión. Al parecer, decidió esconderlo muy bien incluso protegiéndolo bajo cuatro llaves repartidas por la casa y hasta usando parte de su magia para impedir que fuera tan fácil llegar hasta el objeto. Al llegar aquí no dudé en quitarle la vida a este hombre y obligué a sus tres sirvientes que me dieran el objeto, pero prefirieron morir.
Kentaro: ¿Tres? ¿Y por qué cuatro llaves? Siendo cuatro y haciendo todo a la vez para qué funcione…
Souji: La cuarta era para el amo de esta mansión…
Espectro: (sonrió dando la razón a Souji y siguió) Después de eso, la mansión se quedó abandonada y sola sin que nadie pisara este lugar. Hice todo lo posible para recuperar el objeto, pero mis fuerzas se agotaban si no lo tenía cerca por lo que no tenía fuerza para romper nada y menos con este cuerpo humano. Decidí tomar una apariencia fantasmal con la esperanza de aprender a traspasar paredes, pero lo único que me traspasaba era la gente. Gracias a los sucesos que están ocurriendo ahora por estos lugares y mi habilidad especial para poder atraer a gente perdida hacia mí, conseguí tras muchos años que se acercara gente, en especial niños, que son muy sensibles. Creando ilusiones de cómo era la mansión y de unos sirvientes inexistentes. Los utilicé para que pudieran abrirme camino a esta sala. Pero agotaron mi paciencia y acabé por devorarlos a todos.
Shion: Eso es terrible…
Kentaro: ¡¡Bastardo!! ¡¡Eran sólo unos niños!! ¡¡Ahora pagarás por ellos!!
Espectro: Jaja, ahora tengo el objeto cerca, puedo sentir mucha más fuerza y para que el juego acabe ¡¡debéis salir de aquí VIVOS!!
Aquella figura fantasmal se transformó en cuestión de segundos en una figura demoníaca, grande y oscura que recordaba a los Oni que andaban junto a Akiko pero aparentando más humano.
Souji: “Es momento de terminar para que los niños puedan descansar en paz.”
El Oni no dudó en atacar a Souji haciéndole una herida al costado del brazo.
Shion y Kentaro aprovecharon la ocasión para darle. El Cangrejo fue quien con más fuerza dio, y a pesar de que el Oni sintiera un poco de dolor por la herida que le causó seguidamente Souji en el cuello, fue a por Kentaro y le dio un buen golpe.
Kentaro: ¡Aghjjj!
Shion: ¡Señor Hida!
Souji: ¡Aléjese, Hida!
Kentaro aún no se había recuperado de lo que le hizo Akiko y el golpe del Oni le dejó aún más débil.
Shion atacó al mismo punto de antes con ímpetu dejando en mal estado su pierna derecha. Souji apenas hizo nada, escapándose por los pelos el Oni que iba tras Kentaro, intuyendo que no estaba nada bien, no quería desaprovechar la ocasión. Gracias a Shion, que tomó de nuevo la postura de defender a nuestro amigo Cangrejo, el Oni no le dio a ninguno de los dos. Shion contraatacó causándole gran dolor en uno de sus brazos y el rencoroso Oni quiso devolvérselo con la misma moneda. Desafortunadamente para él, se despistó de Souji que consiguió herirle la cara tras un elegante salto desde la espalda del Oni, aterrizando cerca de Kentaro. Ahora, la sangre en su rostro le desconcentró del combate. El hombre-rata envistió de nuevo a la misma pierna cortándosela y haciendolo caer al suelo gritando de dolor. Fue un momento en el que Kentaro no dudó en clavarle su zanbatô en el corazón antes de que el Oni pudiese reaccionar.
Dio un grito estremecedor mientras se desvanecía.
Oni: ¡¡¡¡¡¡¡¡AAAGAAAAAGAGAHHHHH MAAALDICIOOOOOOOOOOOOOOOONNN!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡MAAaaaAAAAALDITOS NIIIÑOOOOOOOOOOOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Kentaro: Calla, basura. (escupió al Oni)

Tras desaparecer, todos los objetos que había en la sala, desaparecieron salvo un extraño objeto con una gema que emanaba un brillo violeta.
Souji: ¡¡Ese es el objeto!!
Shion: Oh… por fin…
Souji cogió un pañuelo que llevaba y lo usó para tapar el objeto que se trataba de un espejo. Se lo guardó.
Una vez se guardó el espejo, todo empezó a temblar y una luz muy fuerte les deslumbró a todos obligándoles a cerrar los ojos que abrieron una vez sintieron que el suelo ya no temblaba.
Se encontraron fuera en el bosque, en medio de un claro viendo amanecer el día. A veinte metros aproximadamente había un grupo de niños que veían de espaldas a ellos. Ahora aquella siniestra presencia que tenían dentro de la mansión había desaparecido, viéndose más claros, felices y tranquilos. Sonrieron una última vez susurrando algo entre el viento y desaparecieron.
Nuestros protagonistas pudieron distinguir sus palabras.
Niños: Gracias por todo. Ahora somos libres.

Se sintieron más descansados por ellos. Souji a su vez, entendió porqué hicieron eso y el comentario de no dejar que les quitaran el alma.
Al parecer este objeto, un espejo, era bastante peligroso. Capaz de absorber el alma de quien mire directamente en él y sacar demonios en su lugar.

2 comentarios:

Chiisa Yanagi dijo...

Weee Weee, por fin el capiii!!!
Este es uno de los que más me gustan. =D

Pues no pasa nada, si te has ahorrado faena con los capis, mejor. xD
Ahora todo se ve mejor. :3

Por cierto, muy bien explicada la parte final. ^^
Un espejo xD a mí me da mucho yuyu los espejos, eso combinado con esa mansión... qué valor tuvo Souji por cogerlo, jajajaja.

En verdad os tuve a todos con miedo xD
Nos reíamos, sí, pero entre los incisos decíais: hoy no duermo, joeeer que cangueleee, noooo niñooooooos noooooo.
Jajajajajaja.
Fue muy muy entretenido. xD

P.D - Tras esa partida, Fliktor siempre me recuerda al pájaro de madera que explota. xD (y me recuerda al nuevo anuncio que dan una pipa a un loro y explota xDDDD saliendo Peret en su lugar)

Hugo dijo...

Es un capítulo muy interesante. Al principio parece que no tiene nada que ver con la trama, pero todo sea por conseguir otro de los objetos.
El detalle de los niños es lo que más misterio y posible miedo le da; cosas como el esqueleto, lo del pájaro o la armadura, rompen un poco el ambiente, pero está bien.
Me parece increíble que Kentaro tenga la sangre fría como para tener hambre y comer nada de allí. El amo. Veo que teneis predileccion en tacar especialmente piernas y cabeza. Habeis nacido para asesinar y terminar pronto los combates.

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